Teatro UIS: Un teatro con conciencia social, más allá de las ideologías políticas y de las imposiciones estéticas
El teatro por sí solo constituye una escuela, un centro de experimentación y de conocimiento, y una necesidad de saber. Éste reúne gran parte de las artes; junto a la actuación se condensan danza, música, arquitectura, y artes plásticas, sin olvidar, claro está, la literatura. Un teatrista requiere tanto conocimiento técnico como habilidad artística; por eso la actividad teatral en un estudiante universitario resulta ser un enriquecedor método, o herramienta, para la formación integral de un profesional, no sólo en el área del conocimiento que compete, sino también en la formación humana y en una concepción más amplia del mundo.
El teatro universitario, entre todas sus bondades, tiene una característica que lo diferencia del teatro profesional. El teatrista universitario goza de una libertad creadora que viene implícita en el concepto de universidad. Esta libertad brinda al artista universitario una gran ventaja, un privilegio del que no goza el teatrista profesional, quien somete sus ideas al rasero del mercado del arte, y se olvida, por momentos, del ejercicio creativo desinteresado, desligado de cualquier pretensión distinta a la difusión del arte como tal. El teatro de universidad, por el contrario, se pavonea de aquí para allá entre las tendencias, sin complicarse con segundos intereses, crea y se transforma sin preocupación, con la certeza de que su principal utilidad es el aprendizaje. Por eso el material del que está hecho nuestro teatro son nuestros propios sueños, necesidades, inquietudes, retos, preferencias y objetivos, que no distan mucho de la construcción y reconstrucción de nuestra propia cultura. El estudiante teatrista no trabaja para hacer un teatro competitivo ni sometido a las vanguardias; lo hace para formar profesionales integrales que logren construir comunidad.
Convencido de lo anterior, el teatro de la Universidad Industrial de Santander a partir de una serie de procesos, ligados al trabajo entre pares, y a partir del esfuerzo por procurar la calidad, ha logrado durante 10 años convertirse en un hito cultural en el palmarés del movimiento teatral de nuestra región.
Durante el transcurso de este proceso, aún en vías de éxito, un fenómeno humanístico ha tomado lugar. Como efecto de nuestros numerosos montajes de obras de autor, donde cada experiencia presenta nuevos desafíos, hemos percibido cómo nuestros estudiantes al obtener su título, parten de la universidad con un valor agregado, con ese ‘algo más’ que significa haber integrado una agrupación teatral como la nuestra. Nuestra agrupación cree en el teatro de autor, en las letras como un punto de partida para llegar a la escena. Precisamente en ese trabajo de lectura e investigación confluyen y se integran los diversos saberes. Estudiantes de diferentes áreas profesionales se convierten en excelentes lectores, intérpretes y críticos de la realidad que les rodea. Futuros ingenieros, abogados, médicos, maestros, enfermeros, químicos y físicos leen teatro, investigan, construyen escenografías y vestuarios, crean personajes, se maquillan y salen al escenario a enriquecer la cultura de nuestro país. Este colectivo dedica gran parte de su tiempo a un proceso de formación constante en donde se aprende a trabajar en equipo, a dirigir y ser dirigidos para crear espectáculos de calidad y fortalecer, a su vez, su propio proceso de formación.
En algunos casos, sin embargo, dadas las particularidades del mundo laboral en nuestra sociedad, hemos visto también a nuestros ingenieros, con cartón bajo el brazo, dedicarse de lleno a la dirección teatral y a la difusión cultural de este género artístico. Este fenómeno, aunque presente en contados casos, da fe de cuán determinante puede llegar a ser la experiencia teatral en un estudiante universitario al diseñar un plan de vida.
En nuestra experiencia particular, somos el único grupo teatral universitario de nuestro país que, a 2009, mantiene cinco (5) obras teatrales distintas en repertorio:
“Algo se pudre en la despensa”, comedia, de Elvert Sotomonte (Colombia)
“La Culebra Pico de Oro”, drama, de Clara M. Guerrero (Colombia)
“Viejos hospitales”, tragedia, de Alejandro Finzi (Argentina)
“Historias para ser contadas”, comedia, de Osvaldo Dragún (Argentina)
“Gorditas”, comedia, de Gustavo Ott (Venezuela)
Hemos conseguido este nivel de producción gracias a que hemos superado tres grandes limitantes del oficio teatral universitario en Colombia:
- Por un lado, hacemos un teatro que no está al servicio de la militancia política ni tampoco de la apetencia consumista de determinados grupos sociales. El teatro de la Universidad Industrial de Santander cree en el teatro como una forma de arte para y por la sensibilización social y la transformación de la cultura.
- Nuestra independencia también se expresa con relación a la casi obligada conversión del espacio teatral universitario en un campo de experimentación estética. Aunque reconocemos la importancia de esta clase de búsqueda artística, hacemos un teatro que responde a la formación y necesidades de nuestra comunidad de actores y de espectadores. Usamos las vanguardias y nuevas tecnologías cuando encajan dentro del contexto de producción y apreciación de la obra teatral, como medios expresivos y no como fines en sí mismos.
- Finalmente, hemos mantenido la autonomía artística, frente a una concepción académica limitada, llevando al ámbito universitario la filosofía de grupo de producción pues consideramos que permite el alcance de objetivos más extensos y profundos que el simple ejercicio del teatro como ocupación lúdica. A partir del reducido espacio de “actividad de bienestar estudiantil”, el grupo ha implementado su política de desarrollo que concibe el teatro como forma de arte pero también como entretenimiento, sin que lo segundo implique disminución en la calidad o condescendencia en los contenidos; junto con el crecimiento del grupo, ha ido creciendo nuestra influencia en la vida tanto universitaria como local y nuestro grado de importancia para el Proyecto Educativo Institucional de la UIS.
A partir de estas concepciones, nuestra labor en el teatro se constituye como una estrategia pedagógica de formación integral, en la que se da preponderancia a un método de trabajo entre pares para la construcción individual y colectiva de los aspectos técnicos y actorales.
En este año 2010, en cada posibilidad que se nos dé, expondremos la experiencia del teatro UIS, tanto en sus actividades artísticas como en su labor pedagógica dentro de una universidad con enfoque industrial. Aclararemos el significado de un término tan nuestro y que significa tanto para nosotros como lo es 'trabajo entre pares'. Argumentaremos, como centro de nuestro discurso, el por qué del teatro de autor y lo que éste llega a representar para una institución educativa superior, y veremos lo que implica, en un ambiente como el nuestro, hacer teatro con una conciencia social más allá de las ideologías políticas y de las imposiciones estéticas.